Cómo los respiradores desecantes maximizan la vida de la maquinaria

Cómo los respiradores desecantes maximizan la vida de la maquinaria
Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

Cualquiera que trabaje en condiciones poco menos que impecables comprende que las partículas contaminantes en los lubricantes son un problema. Estos contaminantes pueden causar la degradación del lubricante y dañar también las máquinas. La contaminación por partículas está en todas partes, pero hay otro contaminante destructivo que también puede acumularse en los aceites lubricantes: la humedad.

Muchos expertos consideran que la acumulación de humedad en los aceites lubricantes es un contaminante químico. No debe pasarse por alto la capacidad destructiva y disruptiva de la humedad en los lubricantes.

Al igual que con el control de partículas, el personal de mantenimiento debe tener cuidado de minimizar la entrada de humedad para reducir los daños dentro de las turbinas, cajas de engranajes o sistemas hidráulicos. Mantener la humedad fuera no siempre es fácil, pero puede ayudar a prevenir el tiempo de paro, evitar gastos adicionales en mano de obra y reducir los costos potenciales de cambiar el aceite o las piezas dañadas.

Lograr estos ahorros no requiere necesariamente grandes gastos. Una de las formas más rentables de evitar que los contaminantes entren en la maquinaria es mediante el uso de respiradores desecantes.

Encontrar el respirador adecuado para una aplicación es una buena primera consideración de mantenimiento cuando se intenta prolongar la vida útil de un sistema. Cada vez más fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) eligen suministrar respiradores desecantes en sus productos. Si bien esta es una tendencia positiva en la industria, no todos los respiradores desecantes son iguales. Las recomendaciones del OEM, aunque útiles, pueden no ser la última palabra sobre la elección del respirador óptimo para la aplicación específica y el entorno operativo de su máquina.

Es por eso por lo que puede ser útil asociarse con un proveedor de respiradores que pueda guiarlo en la elección, instalación adecuada e integración de respiradores desecantes en su programa de lubricación o control de contaminación.

En este video de unboxing, los expertos de Noria, Wes Cash y Matt Adams explican algunas de las consideraciones relacionadas con la selección del tamaño y el hardware adecuado para sus respiradores según la aplicación.

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Eliminar la humedad prolonga la vida útil del aceite y de la máquina
Cada industria crea su propio entorno, lo que da como resultado una contaminación peculiar de esa industria. Debido a que cada aplicación es única, el respirador óptimo no es el mismo en todas las aplicaciones. Los respiradores desecantes son particularmente útiles en entornos que contienen altos niveles de polvo y humedad, pero también pueden ayudar a excluir la humedad de los contenedores con lubricante almacenados en condiciones más controladas. Excluir los contaminantes antes de que puedan comenzar a causar daños cuesta alrededor del 10% de lo que cuesta eliminarlos una vez que ya están presentes en sus máquinas y lubricantes en servicio.

Hay varias formas en que los contaminantes pueden ingresar al equipo, incluidos métodos de muestreo y llenado de aceite deficientes, prácticas de manipulación inadecuadas, sellos inadecuados o mal mantenidos y la falta de filtros de ventilación. Los efectos abrasivos que tienen las partículas en las bombas hidráulicas, turbinas o cajas de cambios son evidentes. Los efectos que tiene el agua en las partes móviles se comprenden con menos facilidad, pero son igualmente importantes.

Sólido, líquido y gas
El agua puede coexistir en el aceite en tres estados: disuelta, emulsionada y libre. Las moléculas de agua individuales dispersas en el aceite se consideran agua disuelta. Muchos no saben que incluso el aceite lubricante “nuevo” puede tener agua disuelta en niveles entre 200 ppm y 600 ppm. Es importante no asumir que el aceite nuevo es necesariamente aceite “limpio”.

De hecho, cuanto más viejo es el aceite, más agua puede contener. En algún momento, el aceite se satura y las moléculas de agua individuales comienzan a fusionarse, creando microgotas y dando una apariencia turbia. A medida que aumenta la cantidad de agua emulsionada en el aceite, se produce una capa de agua libre, que se deposita en el fondo de los tanques y reservorios.

Una vez que el agua se ha mezclado con el aceite, se producen reacciones químicas entre el agua, la base lubricante y varios aditivos, incluidos los aditivos de extrema presión y antidesgaste, inhibidores de oxidación y herrumbre y los mejoradores de índice de viscosidad.

La reacción química se llama hidrólisis. A través de este proceso, el agua puede acelerar diez veces la tasa de degradación del aceite. Estas reacciones químicas dan como resultado barnices, lodos, ácidos orgánicos e inorgánicos, depósitos superficiales y polimerización (espesamiento del lubricante).

Tan solo un uno por ciento de contaminación con agua puede reducir la vida útil del rodamiento hasta en un 90 por ciento.

Además, la cavitación vaporosa, la implosión de vapor de agua dentro de los sistemas presurizados, puede producir picaduras en forma de panal en las superficies metálicas.

Cómo funcionan los respiradores desecantes
Aunque el concepto básico de los respiradores desecantes ha sido el mismo durante más de 20 años, han evolucionado hacia numerosos productos que pueden manejar una multitud de aplicaciones.

Compuestos por un agente higroscópico (gel de sílica que puede atraer y retener agua) y una microfibra de vidrio u otro medio filtrante, los respiradores desecantes son un elemento importante en un programa de mantenimiento preventivo eficaz.

Están diseñados para evitar que la humedad y las partículas contaminantes entren en los depósitos de aceite a medida que se producen cambios de presión a través de la expansión y contracción térmica del fluido y de los cambios de nivel provocados por el llenado y vaciado de los depósitos.

A medida que el aire pasa a través del filtro sintético, idealmente retendrá todas las partículas sólidas según el tamaño de partícula objetivo del filtro; lo típico es de 1 a 3 micrones. La humedad también se absorbe cuando el aire pasa a través de la sílica gel.

Al capturar el vapor de aceite, el respirador reduce drásticamente la contaminación en el ambiente de trabajo. Si el respirador está diseñado con más orificios de ventilación para permitir patrones de flujo de aire variables, se pueden aumentar la media de filtración y las propiedades de secado del desecante.

Este diseño simple permite que el respirador desecante sea más eficiente y reduce la cantidad de gel desecante que debe contener cada respirador. En aplicaciones donde hay cambios mínimos de volumen y el ambiente está húmedo y sucio, las nuevas opciones de hardware pueden ayudarlo a controlar la respiración para extender la vida útil del respirador.

Saber cuándo cambiar los respiradores desecantes suele ser obvio porque los fabricantes han agregado tintes a la sílica gel que cambia de color a medida que se satura.

Hable con su proveedor sobre el ambiente y los detalles operativos de su aplicación. Al elegir el tamaño de un respirador desecante, considere la cantidad de aire intercambiado (los pies cúbicos requeridos por minuto) para cada aplicación.

La capacidad del flujo de aire debe igualar o superar la tasa de llenado y vaciado del tanque. A medida que aumentan los caudales, también debería aumentar el tamaño del respirador desecante. Los mejores proveedores actúan como sus socios en el control de la contaminación, ayudándolo a comprender el tamaño óptimo, los adaptadores y las opciones de hardware para sus necesidades.

Cuando se trata de elegir la carcasa del respirador (acero o plástico), considere cuidadosamente el ambiente de operación. Si bien las carcasas de plástico pueden ser suficientes para muchos ambientes industriales, las carcasas de acero son adecuadas en entornos calientes y sucios.

Algunas aplicaciones sugeridas para filtros respiradores desecantes incluyen:

Sistemas hidráulicos estacionarios y móviles
Contenedores de almacenamiento de lubricante
Transmisiones
Cajas de engranajes
Turbinas
Bombas de alimentación
Equipo agrícola
Transformadores refrigerados por aceite
Tanques de almacenamiento de combustible diésel
Etcétera.

Fuente: https://noria.mx/como-los-respiradores-desecantes-maximizan-la-vida-de-la-maquinaria/